martes, 28 de abril de 2015

MANIFIESTO 28 ABRIL 2015 “LOS RECORTES ATENTAN CONTRA LA DEMOCRACIA Y LA SALUD EN EL TRABAJO”



En 2015 se cumple el vigésimo aniversario de la publicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), veinte años en los que se ha avanzado mucho en la protección de las personas trabajadoras, y en los que hemos asistido a una reducción sostenida de la siniestralidad.

Esta tendencia, sin embargo, se ha roto en los últimos años, derivada del  camino elegido por los Gobiernos para salir de la crisis:  una espiral de austeridad y devaluación interna en la que la negociación colectiva pierde peso, las relaciones laborales tienden a la individualización, la precariedad define un mercado de trabajo en el que la contratación temporal y a tiempo parcial y la alta rotación entre empresas ganan espacio a marchas agigantadas, y las altas tasas de paro y el miedo a perder el empleo convierten en papel mojado los derechos de trabajadoras y trabajadores.
En definitiva, con las sucesivas reformas laborales, los cambios en la normativa de prevención de riesgos laborales, y la disminución de las labores de control y vigilancia, hemos pasado de un escenario de participación y ejercicio efectivo de los derechos, a la unilateralidad empresarial como forma de gestión de la prevención en las empresas españolas.

Por ello, actualmente asistimos a un aumento de la siniestralidad en Andalucía,  fundamentalmente de los accidentes mortales, que ha provocado que en el año 2014, 94 personas trabajadoras hayan perdido la vida en su trabajo, y que en el año 2015, tengamos ya la friolera de 23 víctimas en Andalucía.
En Granada, durante el primer trimestre del 2015 la siniestralidad en los centros de trabajo ha aumentado en un 8% (128 accidentes más) respecto al 2014, manteniéndose el mismo número de accidentes mortales (1) en este periodo, aunque durante el mes de abril se ha producido otro accidente mortal más en nuestra provincia. En cuanto a los accidentes in itinere, también ha aumentado en un 8%.
Por el contrario seguimos asistiendo a un ocultamiento y subdeclaración de las enfermedades profesionales en Andalucía por parte de las empresas y sus mutuas, que provoca graves perjuicios a las personas trabajadoras, y una derivación de costes empresariales al sistema andaluz de salud que provocan millones de pérdidas a la sanidad pública.

Por todo ello desde UGT Andalucía y CCOO Andalucía demandamos:

1.- Un marco laboral a nivel estatal que apueste por la contratación indefinida, la estabilidad en la empresa y la centralidad de la negociación colectiva en las relaciones laborales, como forma de mejora de las condiciones laborales, y por ende de la salud de las personas trabajadoras.

2.- La recuperación del liderazgo del Gobierno Andaluz, ya sea tanto en el discurso, en la acción, como en el restablecimiento del presupuesto de la Junta de Andalucía eliminado en 2015 para formación, difusión y sensibilización en materia de prevención de riesgos laborales. Igualmente, creemos necesario iniciar el diálogo social encaminado al consenso de la nueva “Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo”, una vez que la Estrategia Española ya ha sido aprobada.

3.- El impulso y refuerzo de las labores de vigilancia y control en las empresas es algo imprescindible en el actual escenario laboral. Se precisan más inspectores y subinspectores de Trabajo, al igual que reforzar su formación y especialización en materia de prevención de riesgos. Igualmente se debe potenciar el papel de los Centros Provinciales de Prevención de Riesgos Laborales en Andalucía, de forma que se incremente su labor de apoyo y asesoramiento a las empresas.

4.- Las enfermedades son la gran asignatura pendiente de la salud laboral. Exigimos la puesta en marcha en Andalucía de un Sistema de Detección y Afloramiento de las Enfermedades profesionales, que tenga como actores principales a las y los médicos del Sistema Andaluz de Salud, de forma que se frene la derivación permanente de enfermedades laborales como comunes en las empresas andaluzas.
Lo que no se registra ni existe ni se previene. El cáncer profesional, la silicosis, las patologías derivadas del amianto y de las sustancias químicas, los trastornos musculoesqueléticos y las enfermedades de origen psicosocial requieren que las empresas evalúen y prevengan en los centros de trabajo los riesgos capaces de provocarlas.

5.- Y por último y como pieza clave exigimos un cambio de mentalidad empresarial. Estamos asistiendo a prácticas empresariales aberrantes como por ejemplo el intento de convertir la vigilancia de la salud en una herramienta disciplinaria y de ajuste de plantillas. Por ello, le decimos Basta Ya al empresariado: que cumpla la normativa laboral y en materia de prevención de riesgos laborales y que anteponga la salud y la vida de las personas por encima de lo económico.

Las elecciones andaluzas que acaban de celebrarse este año 2015 son la oportunidad para que este cambio de políticas se empiece a concretar, pero para ello es necesario dejar atrás la autocomplacencia por los logros obtenidos en etapas anteriores ya que está suponiendo la antesala de un retroceso histórico.

CCOO Andalucía y UGT Andalucía nos comprometemos en este 28 de Abril, Día Internacional de la Salud y la Seguridad en el Trabajo, a exigir a los partidos políticos y al empresariado las medidas contempladas en este manifiesto, para intentar lograr su compromiso con la salud pública en general, y con la laboral en particular, así como a potenciar la figura y el trabajo de los delegados y delegadas de prevención y representación de las personas trabajadoras, como defensores de sus derechos. Para que en el siglo XXI el objetivo de enfermedad y accidente laboral cero deje de ser una fórmula retórica y pase a formar parte de la realidad del mundo del trabajo.

No hay comentarios: